El año en que la tierra nos obligó a detenernos, reflexión para estos días

Dentro de todo este caos con lo que está pasando respecto a la economía, empresas, países, sistema de salud, etc… quiero hacer un espacio para hablar de lo que de alguna forma se encuentra encubierto en estos tiempos tan aterradores, y que no nos hemos dado el tiempo o interés de mirar. 

Siento que estamos viviendo un tiempo muy paradójico, un tiempo de contradicciones y despertares tan potentes, con el fin de nivelar y reconciliar. 

Volver al balance.

Este tiempo me ha hecho reflexionar de mis momentos de caos en mi vida, de como me he sentido devastada y sin ninguna salida cuando estoy ahí, en plena crisis, en el ojo del huracán. Y luego, cuando logro salir, veo todo despejado y doy gracias por todo eso que viví. 

Hay veces que me demoro días, otros meses e incluso años, pero todo me lleva a lo mismo: Todo lo que me pasó, tenía que pasar por mi bien.

Siento que hoy estamos en lo mismo. No podemos ver claro porque estamos en medio de todo, pero siento muy dentro de mí que esto nos traerá más beneficios y cosas positivas de lo que pensamos. 

Si no viene algo bueno después de esto, estaríamos rompiendo el ciclo natural de la vida donde después de la tormenta siempre sale el Sol. 

Recuerdo el año pasado que hice una clase LIVE que la nombré “Crisis, muerte y renacimiento”.

Crisis 2019, Muerte 2020, Renacimiento 2021. 

Ahora me hace más sentido… estamos en la muerte para renacer completamente en un futuro cercano.

Como humanidad, como planeta, como civilización. 

Este ciclo comenzó en 2018,  Julio aproximadamente, cuando empezamos a presenciar los nodos y eclipses en los signos Cáncer/Capricornio. 

Termina en Julio 2020… 

¿Coincidencia lo que está pasando? no creo…

Bueno a grandes rasgos este ciclo se ha tratado de destruir de alguna forma todas las bases obsoletas que tengan que ver con el dinero, poder, leyes,  jerarquía, reglas impuestas, humanos desvalorizados, HACER en vez de SER; para acercarnos más a sentir, estar, volver al hogar, valorar la familia y todo lo que no se puede comprar con algo material. 

Que interesante que hoy en día nos encontremos todos encerrados en nuestro hogar ¿o no? Te lo dejo a reflexión.

¿Entonces esto se va tratando de volver al hogar?

Entonces, ¿de volver al presente?, ¿volver a la base que la vida es lo más importante?.

Volver a casa, y hacer consciente que nuestro hogar es donde está nuestro corazón. 

Pero de la forma más Uraniana (planeta Urano) posible. 

Rápido, veloz, incontrolable, inesperado. 

Y claro me hace sentido, ya que Urano está haciendo estragos desde el año 2018, acaso no te acuerdas que te pasó entre Agosto y Noviembre 2018, o Marzo 2019?

Bueno Urano Entró al signo Tauro hace muy poco y eso ha creado un caos enorme ya que partamos de la base que Tauro representa la tierra, pachamama, lo cómodo y estable… Urano es el huracán que desarma todo para volverlo a armar de una manera diferente y libre. Más auténtica y especial. 

Entonces es obvio lo que está pasando, nos están removiendo cada pedazo de nuestro suelo para crear algo nuevo. 

Con otras bases. 

Urano le habla a nuestra intuición primero, y luego cuando no se le escucha, causa estragos.

mm, me parece que no lo quisimos escuchar ¿no?

O peor aun, nos hicimos los “tontos”

Si no escuchamos, acá estamos, porque ha mandado tantas señales y nosotros como seres humanos seguíamos apretando el botón de HACER Y PRODUCIR sin pensar en las consecuencias.

No aleguemos ahora.

O alega si quieres, porque acuérdate que el Universo escucha y estuviste mucho tiempo diciendo “paren al mundo que me quiero bajar”… acá estás entonces, parando lentamente para tener un aterrizaje más cómodo y forzoso. 

Estuve leyendo un escrito muy interesante de Fr. Richard Hendrick, OFM que dice así:

“ Y de repente despertamos un día y todo cambió, en Disney se apagó la magia, la muralla china no era tan fuerte, ahora New York si duerme, y ningún camino quiere conducir a Roma, un virus se corona como dueño del mundo y nos dimos cuenta de nuestra fragilidad, no sabemos si el daño es a propósito o irresponsabilidad de nosotros mismos, pero la amenaza está ahí cada día más fuerte, ya los chistes y humor negro no causan tanta risa, los abrazos y los besos se transformaron en armas peligrosas y la escasez de productos nos demuestra una vez más lo egoísta que somos, tan egoístas que  decimos :  “no hay problema este virus solo se lleva a los viejitos” como si no tuviéramos a nuestros padres o como si no fuéramos a llegar nunca ahí. 

Un planeta que hoy se pone una máscara no solo para un virus sino para tapar nuestra vulnerabilidad mezclada con soberbia y se lava las manos para no reconocer nuestra responsabilidad. 

Si, hay miedo. Si, hay aislamiento. Sí, hay compras de pánico. Sí, hay enfermedad.

Sí, incluso hay muerte.

Pero, dicen que en Wuhan después de tantos años de ruido puedes escuchar a los pájaros de nuevo.

Dicen que después de unas pocas semanas de silencio el cielo ya no está lleno de humos.

En todo el mundo la gente se está desacelerando y reflexionando.

En todo el mundo, las personas miran a sus vecinos de una manera nueva.

En todo el mundo la gente está despertando a una nueva realidad. A lo grande que realmente somos. A qué poco control tenemos realmente. A lo que realmente importa.

Entonces rezamos y recordamos que

Sí, hay miedo ..pero no tiene que haber odio.

Si, hay aislamiento ..pero no tiene que haber soledad.

Sí, hay compras de pánico ..pero no tiene que haber egoísmo.

Sí, hay enfermedad ..pero no tiene que haber enfermedad del alma.

Sí, incluso hay muerte ..pero siempre puede haber un renacimiento del amor.

Despiértate eligiendo como vivir hoy.

Hoy respira, haz una pausa y escucha detrás de los tormentos de tus miedos” 
 

Esto de alguna forma es un ataque directo a nuestro ego. Ego-ísmo, ego-centrismo, ego-actuar… para entender que somos tan pequeños dentro de una inmensidad, y tan vulnerables a la vez. Acá ya nadie se salva ni por plata, raza, cultura, apellido, país y fronteras… estamos todos en las mismas, y terminaremos todos en las mismas. 

No hay nada más que hacer.

Estoy realmente impresionada que esto sea a nivel mundial, realmente esto podría haber sido en un continente, pero es en todo el mundo, y nos da entender que finamente todos SOMOS UNO, aunque nos cueste aceptar. 

En todo el mundo estamos en las mismas: cuidándonos, luchando, protegiéndonos, escondiéndonos en ese lugar que llamamos hogar. 

No nos queda otra. 

Y tal vez por primera vez en la vida nos toca cuidar y valorar a nuestros ancestros, linaje, familiares e hijos.

Y tal vez por primera vez en la vida nos obligamos a parar, respirar y luego seguir.

Y tal vez por primera vez en la vida vamos a tener que conversar un poco más allá del “Hola cómo te fue” con la persona que compartes techo e incluso habitación. 

Y tal vez por primera vez en la vida sabrás los grandes sueños y emociones de tus hijos. 

Y tal vez por primera vez en la vida te darás el tiempo de volver a ti, volver a tu ocio, volver al no-tiempo sin sentirte culpable de tener que HACER, porque ahora te enfocas en algo más importante y primitivo: SER en vez de PARECER.

Y tal vez por primera vez en la vida tendrás que enfrentarte a sentir susto por perder eso que tanto quieres y necesitas.

Y tal vez por primera vez en la vida te darás cuenta que el futuro no existe, y que lo único que tienes es el PRESENTE. Vivamos hora tras hora, no existe nada más. 

Recuerda que hay muchas personas yendo muy rápido a ningún lugar. Así que no es velocidad, es dirección lo que importa. Y que esta quietud y calma nos haga más conscientes del presente, de nuestro entorno, de nuestro ambiente. Del que tenemos al lado, de lo que pasa. Porque ese correr constante atrapados en el celular nos estaba convirtiendo lentamente en robots, desconectados de lo esencial.

Ahora ya no estás tan ocupado como acostumbras estar

¿Te estás dando cuenta?

¿En dónde vas a esconder ahora tu miedo de enfrentar y enfrentarte?

¿Tenemos tiempo libre, te das cuenta? ¿Qué harás? ¿Te estás volviendo loco? 

Porque “hacer nada” asusta.

 Sí, asusta demasiado porque requiere que la mente pensante empiece a entrar, preguntar, cuestionar y dar respuestas. 

Ay no que susto!!!!!!! ¿cómo la mantengo ocupada?

Nuevamente estamos mal… este es un tiempo de aprender a habitarnos, habitar nuestro espacio,  nuestra familia, nuestro hogar.

HABITAR NUESTRA MENTE, entendiendo que no eres la mente, sino que tú seleccionas tu pensamientos.

¿Y les sigo contando más?

Esto también está pasando porque la energía femenina de la tierra está despertando más fuerte que nunca, y bueno partamos por la base,
¿Qué es la energía femenina?

El poder femenino reside en la calma, serenidad, presencia y aceptación del momento presente .

La energía femenina es creativa, receptiva, suave, envolvente, sensorial y cálida. Pensemos en el útero, esa vasija creadora de proyectos, emprendimientos, hijos, arte, escritos, música y tanto más. La energía femenina es el respeto por nuestro placer, la búsqueda de lo que nos motiva y hace bien, la autogestión de nuestra vocación, el sentirnos cómodos en la abundancia y en la recepción, sin por eso ser pasivos o inactivos. Salir a buscar lo que deseamos pidiendo ayuda, disfrutando el proceso sin competir, aprendiendo unos de otros, en sonoridad, cada uno aportando su granito de arena para empoderarnos cada día más.

La energía femenina cambia constantemente, y al igual que la luna, es cíclica. Tal como ella, tenemos que permitirnos ejercer ese ciclo constante, que nos lleva a pasar de estar llenas a vacías, de menguantes a crecientes y de luz a oscuridad.

Y lo último pero no menos importante, la Energía femenina se trata de ESTAR, vivir el minuto presente.

Mira que interesante ¿no?

Entonces claro, cada vez me hace más sentido esto… 

El estar en “cuarentena” nos está obligando a estar, sentarnos, pensar, reflexionar, cocinar, meditar, dibujar, pintar, escuchar y crear música, o sea activar nuestro lado derecho de nuestro cerebro que se conecta con nuestro lado creativo, de sensaciones, sentimientos y habilidades especiales visuales y sonoras, que solo se activan cuando estas concentrado en el momento presente. 

¿Y el lado derecho de nuestro cerebro sabes a que lado se conecta del cuerpo?

sí, muy bien… al izquierdo

¿Y sabes que el lado izquierdo es el lado femenino?

Mmmm, que interesante no?

Todo está TAN conectado. 

El hemisferio derecho se encarga de coordinar el movimiento de la parte izquierda de nuestro cuerpo, y el hemisferio izquierdo coordina la parte derecha.

¿Será que el Universo/Dios quiere que desarrollemos más esta energía que tanta falta nos hace? Y la aprendamos a nivelar con esta energía masculina que nos ha conducido a ser SERES creadores, hacedores, rápidos y productivos, olvidándonos de parar y estar. Porque esta energía Femenina solo se expresa en el momento presente, HABITANDO, HABITANDONOS de verdad. 

Finalmente somos las dos energías.

Es parte de este equilibrio del planeta tierra, solo faltaba nivelar. 

Me imagino a miles de Angeles, seres de luz y dioses  mirando desde arriba y riéndose un poco, diciendo ahora que vean estos humanos desconectados que no tienen ni un poder de nada!! Ja ja ja les vamos a refregar en la cara absolutamente todo lo que tienen que cambiar, para que entiendan de una vez por todas que esto no puede seguir así.

¿Seamos radicales? – se preguntan entre ellos

Sí, contestan todos al unísono, ya que el ser humano aprende a palos y a través del sufrimiento, lamentablemente, así que incomodemoslos lo más posible para que aprendan de verdad y se pueda crear un cambio radical de adentro hacia afuera. 

No vamos a parar hasta hacerlos reflexionar sobre el cuidado de los hijos, familia, naturaleza, salud, emociones, partes vitales y cuidado del otro.

Porque no están solos, en cambio están en comunidad… y les enseñamos desde un principio que la felicidad es compartida, pero no entendemos por qué no entienden!

Así que aislémonos para que ahora sí, aprecien el contacto con un otro. Pero el contacto de verdad, de tacto, de corazón a corazón, de alma a alma, no solo a través de texto y pantalla. 

Gran estrago que estamos creando Dioses y seres de luz, ya verán estos humanos que lo mejor está por venir, ahora nosotros crucemos los dedos y solo confiemos que realmente van a integrar la lección.”

Y bueno no puedo dejar de mencionar nuestra gran transición como humanidad de la era de Piscis a la Acuariana, que empezó a hace más de 40 años, pero se empezó a notar más abiertamente después del 2012 donde se hizo notar el verdadero cambio.

Los cambios que han traído este revuelco de era acuática al aire libre y audaz, han sido y serán, darle más importancia al colectivo,  grupo (el mundo, la humanidad) y lo individual se nutrirá de lo que el grupo aporte. 

El desarrollo del propósito individual seguirá siendo crucial pero dentro de una sociedad de aporte, menos competitiva.

La solidaridad, lo común, el compartir, será la normalidad. El bienestar común será primordial para que cada uno pueda desarrollarse individualmente.

Los líderes tal y como los conocemos quedarán obsoletos.

El liderazgo será compartido, el grupo mandará y no personas aisladas.

Trabajo, propósito y disfrute de la vida tenderán a ir unidos.

El grupo será el líder. Las comunidades serán las gestoras, el individualismo camuflado de servicio tocará a su fin progresivamente. 

El conocimiento oculto, las ciencias, la tecnología, estará a disposición de las comunidades. Lo que es de la humanidad será disfrutado por la humanidad.

Autenticidad, libertad, altruismo, futurismo, mayor enfoque serán nuestros mantras. 

Mmm.. más interesante aun como esta era acuariana se está viendo reflejada tan notoriamente en esta “crisis”, o mejor dicho transformación.

Y para ir cerrando mi extensa reflexión, te invito a traer aquí la gratitud.

Gratitud por nuestra libertad en tiempos que no podemos ni salir de la casa. 

 Gratitud por estar seguros. 

Gratitud por oler, tocar y saborear nuestra comida, de manera pausada.

Gratitud por primera vez no tener proyecciones y tener que vivir hora tras hora. No existe mucho futuro. 

Gratitud por nuestra salud.

Gratitud por haber nacido en esta época y ser participe de este despertar.

Gratitud por la familia y amigos.

Gratitud por la naturaleza, por el planeta tierra limpiandose.

Gratitud por darnos cuenta que necesitamos mucho menos de lo que creemos 

Gratitud por parar, estar, respirar y luego seguir

Gratitud por tener fronteras cerradas y vernos obligados a estar en nuestro hogar. Ya no podemos arrancar 

Gratitud por la crisis que cambia paradigmas. 

Gratitud porque sin querer, nos estamos dando cuenta de lo que es y no es importante, y entonces una enfermera se volvió mas indispensable que un futbolista, y un doctor que un famoso.

Gratitud porque se apagaron luces en estadios, se detuvieron los conciertos, los rodajes de las películas, las misas y los encuentros masivos y entonces en el mundo está empezando a haber tiempo para reflexionar a solas, y para esperar en casa que lleguen todos y para reunirse frente a fogatas, mesas, mecedoras, hamacas y contar cuentos que estuvieron a punto de estar olvidados. 

Gratitud por estar empezando a valorar la ciencia por encima de la economía.

Gratitud porque lentamente iremos volviendo a la olvidada aldea, donde  la solidaridad se tiñe de miedo y a riesgo de perdernos en el aislamiento, existe una sola alternativa: ser mejores juntos.

Si todo sale bien, todo cambiará para siempre. Las miradas serán nuestro saludo, las fronteras no serán necesarias y el tránsito de quienes vienen a dar esperanza será bien recibido bajo cualquier idioma y debajo de cualquier color de piel, dejará de importar si no entendía tu forma de vida, si tu fe no era la mía. Pararemos de ser superficiales y falsos. 

Puede ser, solo es una posibilidad, que este virus nos haga más HUMANOS y de un caos surja un pacto nuevo.

Espero de corazón que esta crisis mundial nos ayude a elevar consciencia para finalmente, volver a recordar quienes somos: HUMANOS, HUMANIDAD, HUMILDAD, HUMANIZACIÓN ante todo.

Y que mientras nosotros estamos encerrados, las aguas vuelvan a cristalizarse, el aire se despeje, los arboles dejen de ser talados y los animales puedan habitar en paz por un tiempo. 

No sé si será el mejor momento para decirlo, pero la naturaleza es tan mágica que ella estará limpiándose del mal que le hicimos. 

Estamos viviendo algo histórico, el año en que la tierra nos obligó a detenernos. 

Y para todos ellos que han ido a Vipassana, retiros muy largos,  o han tenido accidentes que los obliga a parar, ya saben el impacto que tiene este tiempo de introspección tanto en el alma como en cada una de las células de su cuerpo. Y que al salir, ya no vuelven a ser los mismos, porque realmente algo cambio muy profundamente.

Así estamos, en una terapia de shock de introspección y paciencia obligatoria, en un vipassana para hacernos amigos de nuestros pensamientos y bajar revoluciones, en un retiro para forzosamente… SANARNOS. 

¿Cuándo termina?

Junio/Julio

¿Cuándo lo integramos?

Agosto/Septiembre 

Qué lindo será cuando nos “recuperemos” y nos volvamos a encontrar, volvamos a salir, volvamos a viajar, volvamos a ESTAR. Les aseguro que lo vamos a apreciar  de una manera muy diferente. 

Por ahora a escuchar el silencio, disfrutar la paz y contemplar la soledad. 

Un Mal necesario dicen por ahí

Doloroso, removedor pero absolutamente necesario.

Ya no podíamos seguir igual.

Victoria Spradling

21 abril, 2020

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